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jueves, 23 de abril de 2009

Una histora de esperanza.

1. En una guerra contra el mundo.

Querido amigo Dashiell, me pregunto si siempre va a ser así de difícil. Ahora verás a lo que me refiero.

Se llama "Fóllame". Es la peli de Virgine Despentes que escandalizó a media Francia (la otra ni se enteró, como siempre) y, a través de ese escándalo, sacó (a Virgine) del underground a la palestra pública más mediatizada. Se trata de la road movie destroyer de dos heroínas guerrilleras follando tíos y pegando tiros que se desenlaza (entre otras cosas) tras la violación de una de las protagonistas. Una reivindicación del status de los actores porno como tales (actores), una reflexión sobre la violación (se tradujo no por nada como "Rape me" al inglés), sobre lo transgresor y lo establecido...




Pero, sobre todo, es una película sin esperanza. Llevo, en realidad, mucho tiempo detrás de terminar estas líneas porque mi relación con la esperanza no es algo sencillo, sin embargo, Dashiell, es necesario, es imprescindible, que los pequeños hallazgos que vayamos haciendo los podamos ir compartiendo. Está ahí lo frágil de estas líneas.


Bien, es el momento de aventurar una tesis: la revolución no es una línea recta.


Me explico: "Fóllame" es una película transgresora, y pretende serlo, con lo cual, consigue ese objetivo. Pero la cuestión es ¿qué transgrede?


Imagínate la misma venganza de nuestro post anterior, la de "El caso Slevin" solo que sin ningún puto juego de manos sino, todo lo contrario, arrancar y apretar el acelerador hasta pegarse de piños contra el muro. Un ataque frontal al sistema, querer devolverle la violencia por la vía directa a una realidad que es estructural, esa es la lógica de la guerrilla. Por sí misma, una forma de afrontar la realidad así, no deja opción alguna a la esperanza, la peli es muy explícita en eso. Sin embargo, lo interesante comienza en ese punto precisamente porque para mucha gente, "Fóllame" abre, dicen, la puerta a la acción política. Es curioso, porque en principio... más bien lo que nos motrarían es un camino cerrado.


¿Qué sucede entonces para que caigamos en esa confusión?


La clave para entender que nos va el rollo héroe (es decir, las ficciones de la revolución) reside en que deje de importarnos si nuestra apuesta puede ser adaptada por otros, cuestionada por otros, reinventada por otros, y que deje de importarnos qué tiene que decirnos la realidad. La acción del héroe es independiente de la realidad, se despega de la realidad, y por tanto no rinde cuentas más que a su propia fantasía. ¿Significa eso que no aspira a tener seguidores? Al contrario, pero siempre serán fans, admiradores de sus hazañas. La acción del héroe es la imposición contra la realidad de sus planteamientos, el desarrollo de una ficción. Todo el que realmente (sic) se decida a afrontar un cambio de la realidad, sabe que ha de afrontar las causas, no entrar al trapo de las consecuencias y enmarañarse a pataletas contra ellas. Sin embargo, si lo que pretendemos es representar, desarrollar una ficción de acción política, lo mejor es enmascararlo con una supuesta acción directa irrealizable. El llamamiento al enfrentamiento directo ante una realidad que no ejerce su violencia directamente sino estructuralmente, es el escondite perfecto para la mejor política de ficción, aquella que ha claudicado de cualquier transformación y sólo busca la ficción por sí misma. "Fóllame" es la propaganda de esta forma de ficción, que, en la representación de una supuesta política desnuda, de confrontación directa, anula toda acción real. Es la misma lógica de la pornografía: en la apariencia de una presentación directa del sexo, hacemos desaparecer el sexo. Sin embargo, es precisamente una de las dos directoras de la película, Virgine Despentes, una de las destripadoras de la pornografía en este sentido, de las que mejor han desmantelado el dispositivo ideológico de la pornografía. Tanto en "Teoría King Kong" como en otros textos, también de Beatriz Preciado y otras, tenemos una disección muy profunda de la pornografía como mecanismo de control social y construcción de la subjetividad. Por ejemplo, en "Testo Yonqui" de Preciado encontramos una referencia expresa al proceso que denomina principio Weber-Hilton: "el objetivo no es la producción de placer, sino el control a través de la gestión del circuito escitación-frustración de subjetividades políticas. El objetivo del porno, como del trabajo sexual, es la producción de satisfacción frustrante. La satisfacción frustrante define a cualquier otra producción en la economía posfordista". La insurrección frustrada es, igualmente, el principio de constitución del héroe.

La forma en la que ese mismo principio es totalmente válido para "Fóllame" es toda una ironía. Entonces, ¿cómo es posible que, semejante análisis del sistema, nos proponga en el actuar esta revalidación del mismo?

Intelectualmente, podemos acceder a extensas y complejas disertaciones sobre el funcionamiento del sistema. Editoriales, webs, todo tipo de publicaciones, son el campo de batalla de posiciones teóricas enconadas que se acometen, unas a otras, desde unos aprioris ya teóricos. Citamos a maese Arozamena Coterillo: "La teoría no se opone a la práctica, sino a lo real". Un concienzudo análisis de la estructura puede ser lo que necesite, para cerrarse, para replegarse sobre sí misma, una posición de radical desesperación, para poder legitimarse por sí misma en un circuito de retroalimentación de satisfacción frustrante.


Para poder ir a la tele y tener ficciones de diálogo con presentadores que fueron a alguna mani en los 70, para publicar ficciones de libros con propuestas de liberación, para poder escribir frases de ficticio ingenio en nuestras camisetas no-planchadas, para poder congregar movimientos en los que ponemos sobre la mesa, compartimos, únicamente nuestra desesperación, lo único que podemos compartir. La propia Beatriz Preciado (de hecho, defensora de la potencia revolucionaria de "Fóllame") lo dirá de esta manera:

"La noción de snuff, radicalmente post-postmoderna, se opone al carácter mimético, teatral y simulado de toda representación, afirmando, por el contrario, el poder de la represntación para modificar la realidad, o lo que es lo mismo, el deseo de lo real de existir en y para la representación. De ahí la relación ardiente entre pornografía, snuff y política. Hoy, algunas listas de películas snuff incluyen las rodadas por los militares del ejército aliado o por los soldados nazis dentro de los campos de concentración, el vídeo de Zapruder del asesinato de John F. Kennedy, la película del asesinato del rabino Yitzhak, los vídeos de las ejecuciones en directo de los prisioneros de guerra en Afganistán o en Iraq, los vídeos de la armada americana que muestran la destrucción de pueblos iraquíes, las imágenes de la destrucción de las Torres Gemelas en Nueva York y el ajusticiamiento de Saddam Hussein. La política se ha vuelto snuff: exterminación por y para la representación."

Dicho esto: que la representación se convierte en un fin en sí mismo de la acción, por tanto, una ficción completa: no bombardeamos este pueblo iraquí por ninguna otra razón más allá que las imágenes en verde y negro del telediario, siendo esto la negación de la política, si el sistema es más punk y más snuff y más porno y más salvaje que cualquiera de nuestras canciones ¿cómo se puede defender "Fóllame"? B. P. nos va a dar una posible respuesta un poquito más adelante, también en su libro "Testo Yonqui":

"El problema es precisamente que nadie vendrá a salvarnos y que nuestra desaparición, aunque certera, no es sino relativamente inminente y que, por tanto, habrá que pensar en ir haciendo alguna que otra cosa mientras nos extinguimos, mutamos, o nos mudamos de planeta. Incluso si esa otra cosa es acelerar nuestra propia desaparición, mutación o mudanza de manera intencional. Habrá que tomar las cosas como son, imaginar los principios constitutivos de una nueva filosofía pornopunk para los siglos venideros."

"Habrá que tomar las cosas como son". Era necesario llegar aquí, porque en varias de las cositas que últimamente estamos discutiendo a través de este blog, llevamos a cabo llamamientos a la realidad, escuchar a la realidad, deshacernos de prejuicios made in Theory y demás, y B. P. nos va a obligar a matizar realmente todo esto. Precisamente, el llamamiento de nuestra testo-chica viene después de la crisis de las "salvaciones". Abolidos los grandes relatos de salvación (B.P. incluye el feminismo), ahora podríamos pensar que iba a proponernos empezar a hacerlo por nosotros mismos, ver, juzgar y actuar por nosotros mismos, como colectivos que pueden caminar hacia la autogestión de su política y su teoría, es decir, de sus relaciones constitutivas internas y con el mundo. Sin embargo, esta no es la posición de B. P., todo lo contrario. Su "habrá que tomar las cosas como son" no viene a cuestionar nuestras premisas punk ya que el sistema es más punk, sino que Bea propugna ser aún más punk que el sistema, ¿cómo? la intoxicación voluntaria, el Principio de autocobaya: sólo hay una política, pues el sistema es más como nosotros (más punk, más porno, más snuff) que nosotros mismos, así que tratemos de oponernos ganándole en esa misma carrera, es decir, si el sistema nos gana siendo más nosotros, nosotros podemos ser más sistema y dice el principio de autocobaya: "es posible curar la enfermedad con una sustancia que, como en un espejo terapeútico, causa los mismos síntomas que la enfermedad en la persona sana."

Esta es la apuesta política de "Fóllame". Si el totalitarismo posmoderno sólo nos deja su puerta, rompámosla de traspasarla. Es en este sentido en el que puede decirse que la peli es transgresora: en no serlo en absoluto. Se trata de llevar a cabo, de forma consciente, la acción política que nos propone La Más Grande (Molinilla dixit):



Romper el sistema, de tanto usarlo.

Es por esto por lo que decimos que "Fóllame", así como las políticas de una buena parte de los colectivos sociales hoy, basan su existencia en la desesperación, en el circuito de satisfacción-frustración que lo mantiene en pie. Eso es lo que propongo discutir hoy, la forma en la que dos francesas deciden devolverle la violación al mundo desde un apriori que no podemos ver en tanto que compartimos: la negación de la política revolucionaria.


2. "Es increíble todo lo que puedes ver mientras esperas"



En 1999, ve la luz "The straight story", una película de David Lynch para Disney. La historia de Alvin Straight, un viejo de 73 años enfermo de enfisema que vive con su hija, y que recibe una carta de su hermano, del cual lleva diez años sin saber nada, diciéndole que está muriéndose. "The straight story" es otra road movie, y es una respuesta a nuestra desesperanza. Porque sí se puede hacer

y es sólo algo. "Algo" es muy poco. Muy poco. Pero es "algo", lo es si al menos no va encaminado a aparentar que es mucho. Si va encaminado a...



... el hermano, al que sale a buscar, es Harry Dean Stanton. Nuestro Travis.


3. La desesperación come personas, pero no todas.

Y sí, digo, es una película de Disney. Supongo que se me puede objetar un criterio realista: esas cosas pueden hacerse en películas de Disney.

Mi respuesta sería: ¿es la guerra en la República Democrática del Congo una película de Disney?




Su canción no es punqui. Es música de encuentro.

domingo, 8 de febrero de 2009

Jacobinos del cuerpo quieren QUEERerse.

Querido Dashiell Hammet, te escribo de nuevo desafiando la capacidad de todo ser humano de soportar rollazos y, de nuevo, digo, desde la acomplejada posición de alguien que se disculpa por escribir textos largos, aún a sabiendas de que necesita que sean así:


En la revista www.hartza.com hay un interesante intercambio de insultos y amenazas en el terreno de la teoría y la práctica queer, a raíz de un texto de Javier Sáez titulado "El amor es heterosexual"(1). Este texto, y las respuestas al mismo, conforman un entramado muy novedoso y entusiasmante de posiciones políticas respecto a la cuestión de la liberación sexual porque, por primera vez en mi vida veo, de una forma explícita, que se pone sobre la mesa el amor, no ya desde la teoría sino desde prácticas cotidianas.

De una forma u otra, la tradición de la lucha por la liberación sexual ponía en el sexo su objeto, siendo la liberación del amor consecuencia de la sexual. Sin embargo, este debate de Hartza nos pone de manifiesto que existía un punto que no había sido ni aclarado, ni situado, esa cuestión difícil y complicada que vendría a ser el amor.

Una de las claves del texto de Javier Saez es que se respalda en una entrevista a Foucault, "Sexo, Poder y gobierno de la identidad" (2), donde se aboga por la constitución de una realidad, una vida homosexual, frente a una vacía identidad homosexual, no limitarse a una mera demanda de
tolerancia sexual, a ser respetados y reconocidos, sino que los homosexuales comiencen a crear (para más, ver la entrevista a Foucault, que matiza y profundiza la cuestión). Javier Saez recupera este planteamiento y lo aplica a un encuentro feminista porno punk que tuvo lugar en Donosti. En este encuentro, Saez diagnostica una hipervaloración del amor y de la pareja, y podríamos resumir su análisis en dos puntos:

1º. Es un acto de búsqueda del reconocimiento del mundo heterosexual:

"los bollos, las maricas e incluso los trans son mucho mejor digeridos y aceptados cuando tienen pareja (“qué chicos más sanos, ya no son promiscuos”) y sobre todo cuando proclaman “su amor” (“fíjate qué majos, se quieren; son como nosotros”). Como decía Foucault, lo que molesta al poder no son las relaciones homosexuales, sino la amistad (http://www.hartza.com/fuckault.htm ). Es decir, la posibilidad de crear redes de amigos, apoyos, afectos, solidaridades, difíciles de localizar, que escapan al control social y que van más allá del modelo binario individualista o liberal: “pareja- amor- matrimonio”".

2º. Como consecuencia de esto, hace una crítica del amor y denuncia su carácter no sólo heterosexual, sino ampliamente pro-sistema:

"Para mí el amor se basa en la insolidaridad. Me vinculo a una persona, de forma individual, y abandono el resto. La pareja. Dos individuos. Fin del vínculo social. La locura temporal que supone el sentimiento amoroso nos aísla del resto, o en todo caso convierte a la pareja en la prioridad: primero salvo a mi marido, luego ya veremos. Tampoco se recuerda lo cerca que está el amor del odio: cada semana muere en el Estado español una mujer a manos de su marido: “la maté porque la amaba”. La propia Elizabeth
Stephens nos mostraba en el festival una foto de un pezón sujetado por una llave inglesa, y comentaba: “Es una foto del pezón de mi ex. Ahora pienso que debería haber apretado más fuerte”. Parece que la cosa acabó mal entre ellas."

La clave de la argumentación de Saez es que une amor a pareja, siendo, por tanto, las celebraciones del amor una celebración de la pareja. Independientemente de cómo fuera planteado en el encuentro de Donosti, centro de la polémica, Javier Saez vincula al amor como origen de la insolidaridad porque ese amor se da por otra persona, pero sólo por esa otra, y, entonces, separándose del mundo, tenemos cómo el amor no sólo legitima el aparato pareja, sino que lo lleva en su seno. De ahí que haga un elogio de la amistad, en base, de nuevo, a Foucault..

Este texto ha recibido respuestas muy diversas, pueden leerse en la porpia web de Hartza, o en los comentarios que recibe el artículo en Dos manzanas. De ellas, la que destaco es la de Virgine Despentes (3), por varias razones:

1º. Explicita una defensa de la pareja como estructura que puede llegar a permitir la misma superviviencia, por una cuestión directamente económica: por sus propios medios, Annie Sprinkle no habría podido acceder al tratamiento contra el cáncer que finalmente le ha curado, si no fuera por la Seguridad Social de su compañera Beth.

2º. Explicita una defensa de la pareja como estructura que fortalece una posición política por el hecho de presentarse como pareja que se sale de la norma heterocéntrica:
"Cuando me presento en público con Beatriz, sé que nos defendemos y somos más fuertes por el simple hecho de ser dos, presentamos un modo de supervivencia emocional y económica fuera de la heterosexualidad."

3º. Añade: "Y no me parece que nuestra posibilidad de amor se reduzca tan sólo a nosotras, me parece que en estos 4 días [se refiere al encuentro de Donosti] hemos querido a mucha gente. Al final, amar es siempre un esfuerzo, un riesgo vital, pero odiar es la fuerza propia del capitalismo, el impulso más fácil, caótico y natural, el más destructivo, que puede conducir al éxito o al poder, pero que nunca te llevará muy lejos en términos de subversión. Quizás la utopía del amor sea lo único que justifique hacer política, arte o escritura."

4º Defiende el encuentro de Donosti (centro de la polémica) en base a que, además, lo que dice haber visto Javier Saez en el encuentro es un acto de re-escritura:
"Lo que tú haces se llama un esfuerzo de re-escritura : en este seminario no has visto perras, ni chicos con coño follando de la manera más brutal y tierna, has visto parejas de adultas. Que tú no quieras verlo no significa no haya ocurrido algo excepcional. Que prefieras pensar que has visto parejas de adultas y adultos enamorados es tu problema. El hecho de que esta nueva clase de activistas sexuales reúna a parejas vestidas y desnudas para hacer sexo con otras no me ha parecido sin interés. Al contrario, se trata de una reconciliación que merecíamos desde hace siglos, reconciliación de la puta y la tierna."




Creo que el texto de Javier Saez, recupera de Foucault el esfuerzo de la crítica a las políticas de la identidad, y, por cómo responde no sólo Despentes, parece una crítica muy necesaria. Sin embargo, querría centrarme en otro aspecto. Dice Despentes a Saez: "que prefieras pensar que has visto parejas de adultas y adultos enamorados es tu problema". Esto, de repente, me chocó. Lo retomaremos más tarde.

La carta de Javier Saez relaciona amor e insolidaridad, amor de pareja e insolidaridad, y ahora, Virgine Despentes, a la defensiva, reivindica que lo que el otro quería ver eran "parejas adultas", pero que, para nada, para nada.

Bueno, de nuevo vistazo al yo-tuve:

http://www.youtube.com/watch?v=e-G2rvgA0Ic

Lo primero, advertir que es casi seguro que ese tipo exagera su acento para salir por la tele. Lo segundo, que, en la ruptura con las construcciones políticas del sexo, en la ruptura con cómo se ha normalizado que existen "hombres" y "mujeres" (y de ahí uniones mujer-mujer, hombre-mujer, hombre-hombre), el movimiento Queer, y Beatriz Preciado, han atacado el establecimiento del sexo como algo natural. Es decir, nuestro sistema político-económico pretende apoyarse en postulados científicos (como la genética) para argumentar la división social entre hombres y mujeres, sin embargo, la propia Preciado y otros, ya han puesto sobre la mesa el hecho de que la ciencia tiende a encontrar lo que busca, es decir, se produce a sí misma mientras no salga de su propio horizonte epistemológico, de las relaciones sociales del sistema político y social que han constituido dicho horizonte. Esta crítica a la ciencia ha sido desarrollada brillantemente por los Monty Python, visionarios de todo el conocimiento humano:

http://www.youtube.com/watch?v=ce4patrVAqA

Si partes de que los pingüinos parten la pana, llegarás, tras un excelente ejercicio de rigor científico, a demostrar que, efectivamente, los pingüinos parten la pana. Si las relaciones sociales dominantes que dan lugar al discurso científico dicen que existen los hombres y las mujeres, y que uno es una cosa y la otra, otra, pues, al final, tras inmensos estudios, tendremos, efectivamente, eso. Es decir, el discurso científico no es garantía de conocer lo "natural", ni de lo objetivo. Por tanto, si el Estado administra una gran cantidad de estrógenos (las llamadas hormonas femeninas) a las que considera mujeres, dentro del dispositivo de control social que es la construcción que es la identidad sexual; como acto de "empoderamiento", utiliza Preciado ese término, vemos cómo se administra, y también al miedica del Jodorosky, testosterona en gel. Se trata de todo un acto de conquista del Poder: lo que se les niega a las mujeres, se les puede poner al alcance para que, libremente, experimenten en su cuerpo, tengan acceso a ese poder bajo la forma de molécula.

Vamos a contraponer este acto de Beatriz Preciado a otro acto. Existe una película titulada XXY (Lucía Puenzo, 2007). Relata la historia de Álex, hermafrodita (aunque el término para humanos correcto es intersexual pues no se conocen casos que reúnan en un mismo cuerpo todo el aparato reproductor y que funcione, tanto masculino como femenino, sino que se dan casos, más de los que pareciera, de tener los órganos, es decir, pene y vagina) que ha nacido con los dos órganos genitales, y los conflictos que sufre por ello. Esta película habla de muchas muchas cosas, desde la educación/protección de los hijos por parte de los padres, hasta la exploración sexual y la búsqueda de la identidad. Pero es en este punto donde nos interesa el acto rebelde de Álex: no se está tomando los corticoides que se le suministra para evitar que le aparezca barba. Este acto de rebeldía de Álex lo contraponemos al de Beatriz Preciado porque son de naturaleza muy distinta: el primero es la renuncia a la asignación de sexo que el aparato familiar-institucional ejerce, y el segundo es la conquista del Poder que hay tras ese mismo aparato.

Son dos posiciones políticas totalmente contrapuestas. Rechazar o tomar. El acto en sí de Preciado (no nos referimos aquí al conjunto de sus obras) es un emblema para algo que podríamos llamar política jacobina en materia sexual. Me explico, todo planteamiento político revolucionario tiene que definirse, antes o después, por una forma de afrontar el Poder al que se enfrenta: o bien tratar de derrocarlo, o bien convertirlo en inválido. Entendemos como política jacobina a aquella propuesta revolucionaria que apuesta por la toma del Poder para poder llevar a cabo la revolución, y que resuelve el conflicto entre ambas cuestiones del lado de la toma del Poder. La política contraria, desarrollada por la filosofía de la no-violencia, deslegitima totalmente el poder, lo convierte en un hueco desde la desobediencia. Se dirá: la conquista del poder entraña también una forma de desobediencia y, al contrario, también la no-violencia conlleva una conquista del poder... bueno, estas cuestiones son muy largas de matizar, y tampoco soy yo precisamente el más adecuado para hacerlo pues es muy recientemente cuando empiezo a hacercarme conscientemente a la filosofía que entraña la no-violencia. Nos quedaremos ahora con el hecho de que todo movimiento tiene que dialogar y resolver esta cuestión, jacobinismo/no-violencia.

La revolución de Álex, su desobediencia, conlleva empezar de cero, el punto cero desde el que las referencias y las seguridades que ofrece el Estado no existen. Sólo dispone de sus propios medios, su propia materialidad. En lugar de aspirar a las realidades que emanan del Poder, Álex ha de enfrentarse a su cuerpo no catalogado, su deseo no catalogado, a... a "recorrer por ella misma su camino" (Ana Alguacil dixit). Convertir esta batalla en una batalla que se juega en tu campo, con tu cuerpo. Y la práctica de Preciado, pese a que también podría considerarse, a primera vista, entrar en un propio camino, es, en realidad, el camino del Poder. La revolución desde abajo, frente a lo que llamamos jacobinismo del cuerpo, no busca el cambio a través de las posibilidades que tiene el Poder, sino traajando a favor de las posibilidades que tenemos todos, y que no hemos descubierto.

Ahora, en otro giro, quiero contraponer lo dicho sobre XXY al cine pornográfico. La lógica de la relación sexual del porno convencional es un guión, la coreografía programada de dos cuerpos, que se relacionan el uno con el otro sin atender a lo que son por sí mismos sino, al contrario, obedecer un guionaje confeccionado para la lógica del espectador. La crítica feminista ha dicho que la pornografía es la teoría y la violación es la práctica, es interesante esta sentencia. De alguna forma, el triunfo de la pornografía es lo "sencillo" que resulta el sexo, es pura fantasía, despegue de la realidad y, en lugar de obedecer a la materialidad de los cuerpos, de descubrir qué son, cómo respiran, cómo laten, ... al contrario, imponer sobre ellos unas pautas guionadas, una coreografía fantasma, pues eso es cualquier cosa menos sexo, ya que está más cerca de la sardana o la jota aragonesa, que de unas personas descubriéndose unas a otras. Miento, en realidad en la sardana encontramos todo un ejercicio de ir juntos, de seguirse unos a otros, que le da un millón de voltios a la pornografía, a los hechos me remito:

http://www.youtube.com/watch?v=slnGYnt4sXY&feature=PlayList&p=8A6A1FF306FE2D4D&playnext=1&index=4

Por tanto, una nueva propuesta en positivo y esta vez no tan peliculera: si no tienes con quién practicar horizontalidad, baila la sardana, que también es revolucionaria. Vamos a decir: encuentro. Vamos a decir: desobedece todos tus supuestos instintos que te llevan a ir tan deprisa, sobrevolando el cuerpo del otro, a no insertarte en esta realidad que es tu cuerpo, que es el cuerpo de otro. Vamos a decir: deja de jugar a las pelis porno. Vamos a decir: respirar juntos es abrir la posibilidad del amor, y de la revolución. Vamos a decir: desobedece al aparato, busca la forma de empezar de cero.

Vamos a decir: hablamos mucho del sexo, pero nunca hablamos del amor. Y eso es lo que me parecía más interesante de este debate (¿recuerdas, hace mes y medio, cuando comenzaste a leer este post?) porque, por fin, aparecía el amor. Hará, pronto, un año que terminé un trabajo para Mr. Estrada (peazo profe) sobre la pornografía, en el que me propuse afrontar la cuestión del sexo... y ni siquiera se me ocurrió tocar lo del amor... claro, como Lacan nos había dicho que no podíamos decir nada de él... pues nada, callaíto como perro, guardando(me) el secreto.

Javier Saez ataca el amor por ser insolidario, pero en realidad, quiere atacar la institución pareja como instrumento que pueda sacarte del mundo. Virgine Despentes quiere pasar a la defensiva, y reivindica el amor, pero no termina de hacerlo con contundencia, y termina llevándolo a... "has visto adultos amándose porque los has querido ver". Es muy curioso, esta propaganda proadolescente. Se espera, precisamente de los adultos, que tengan la paciencia de encontrarse y profundizar en sus relaciones, superando las instantáneas-juveniles. He ahí la contradicción por la que el discurso de Despentes no puede desmontar la carta de Saez: amo aquí, amo contigo, busco tu cuerpo tal cual, dejar que surja la conexión, el encuentro que, sin hacer desaparecer ninguna asimetría, sin anularlas existe como tal, como un animalillo, el encuentro se convierte en un animalillo, en un ser por sí mismo, aparece una nueva respiración, una nueva realidad que, políticamente, es lo más cercano que podemos estar de una verdadera experiencia de base; pero Despentes termina hablando de hechos consumados como "lo que representamos juntas" o los beneficios de la Seguridad Social, es decir, que la pareja les permite conquistar Poder. Poder de Resistencia, sí, pero no desobediente. He ahí el salto fantasma entre el amor y la pareja: no pensamos en el amor porque pensamos en defendernos del Poder y conquistarlo (para lo que necesitamos más que nada el aparato-pareja), y no en desobedecerlo (el amor).

Estamos con Javier Saez en denunciar la "retórica del amor", pero no deshacernos del amor, la única puerta a la revolución en todo esto. Estamos por un amor desobediente, que parte de la respiración, las ideas y los temblores propios y ajenos, y que no sólo no se contradice con el crecimiento de nuevas redes de relaciones sino que, al contrario, es su motor. ¿A caso no es este el único modo de superar el binomio homosexual/heterosexual y, por tanto, las políticas identitarias que, al fin y al cabo, no hacen más que reforzar la estructura? ¿no es esta la única forma de encontrar nuevos caminos, pero que no sean impuestos desde nuestras intelectualidades a la realidad, sino desde los hechos, desde las realidades, desde las caricias por sí mismas?

Y me veo obligado por los hechos a añadir que los Monty Python también habían hablado ya de esto:

http://www.youtube.com/watch?v=xhJHNzy7u2A&NR=1




_______________________
(1) http://www.hartza.com/amorhetero.htm

http://www.dosmanzanas.com/index.php/archives/5544

(2) http://www.hartza.com/fuckault.htm

(3) http://www.hartza.com/virginierespuesta.htm

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